«Realmente no se puede ganar como juez del Booker. Si eliges los nombres obvios, los que cambian de unidad, te acusan de ser tímido y poco imaginativo; si eliges a los que no son famosos, te tachan de voluntarioso y perverso.»
«Realmente no se puede ganar como juez del Booker. Si eliges los nombres obvios, los que cambian de unidad, te acusan de ser tímido y poco imaginativo; si eliges a los que no son famosos, te tachan de voluntarioso y perverso.»