«Leí muchos libros muy poco apropiados para una niña de 11 años. Estaba desesperada por leer lo más posible. Pensaba: «Hay tantos lugares que nunca tendré la oportunidad de visitar, pero puedo hacerlo si los leo». Y así lo hice. Podía ir a cualquier lugar del mundo -y fuera de él- leyendo.»