«Ahora que sé cómo se fabrica la carne de supermercado, considero que comerla es una propuesta un tanto arriesgada. Sé cómo viven esos animales y qué hay en sus pieles cuando van al matadero, así que no compro carne industrial.»
«Ahora que sé cómo se fabrica la carne de supermercado, considero que comerla es una propuesta un tanto arriesgada. Sé cómo viven esos animales y qué hay en sus pieles cuando van al matadero, así que no compro carne industrial.»