«Entré en un restaurante francés y le pregunté al camarero: «¿Tiene ancas de rana? Me contestó: «Sí», y yo le dije: «Pues vete a la cocina y tráeme un bocadillo de queso».»
«Entré en un restaurante francés y le pregunté al camarero: «¿Tiene ancas de rana? Me contestó: «Sí», y yo le dije: «Pues vete a la cocina y tráeme un bocadillo de queso».»